El Encuentro Internacionalista nos encomendó hacer una síntesis de las discusiones habidas durante su desarrollo con el objetivo de proporcionar materiales para proseguir la discusión.
Esta tarea ha sufrido un retraso considerable debido a que la trascripción de las actas verbales tanto en portugués como en español se ha demorado debido a diferentes problemas. Para la primera jornada, disponemos finalmente de la trascripción en español y portugués completas.
La primera jornada tenía como objetivo comprender la situación actual de la lucha de clases a escala mundial, lo cual es un requisito imprescindible para orientar la intervención de los revolucionarios.
Esta discusión fue, como el resto de jornadas, muy animada y ocupó toda la jornada y el inicio de la siguiente. En ella podemos distinguir 4 discusiones:
Como elemento global hubo una intervención de un compañero de OPOP1 que planteó la agravación enorme de la crisis capitalista como telón de fondo de la lucha del proletariado: «Ela é uma crise, como nós colocamos na citação, que dado o desenvolvimento dessas forças produtivas ela vai levar uma contradição dessas relações de produção instaladas pelo modo de produção capitalista. Ao desenvolver altas tecnologias, ao aumentar a parcela do capital constante e não dando a respectiva contrapartida ao capital variável, com o desemprego em massa que nós estamos vendo hoje, há uma previsão feita por próprios organismos da burguesia de 50 milhões a mais de trabalhadores desempregados em 2009»
Esta crisis tiene su epicentro en los países centrales del capitalismo: «Nós não estamos mais falando de crise no México, nós não estamos mais falando de crise no Sudeste Asiático, nós não estamos mais falando de crise na Argentina, nós estamos falando de crise na testa do capital, são nos EUA, na França na Alemanha»
El compañero sale al paso de la idea, propagada por los defensores acérrimos del capitalismo, según la cual el “nuevo centro” del capitalismo sería China: «A China para nós é exemplo hoje, digamos evidente, de que o capitalismo está esgotando as suas saídas, desde que, e de outro lado, precisamos estar muito atentos ao que está acontecendo na China, pela dimensão do país, pelo número de habitantes, e o que é essa classe trabalhadora da China, em que condições que vive essa classe trabalhadora chinesa (…)A China tem que acrescentar, incluir no seu mercado de trabalho anualmente 24 milhões de pessoas, numa economia que como dissemos há pouco demitiu 20 milhões no ano passado. Hoje o modelo de operário não pode se o chinês nas condições que ele vive, morando, trabalhando, a quantidade de horas que ele tem. Morando, trabalhando na fábrica, se divertindo dentro da fábrica. Quem um dia tiver curiosidade pra ver o que é uma fábrica chinesa não vai ver diferença nenhuma de uma prisão»
En tales condiciones «a crise na nossa concepção é fundamental para que a classe trabalhadora aproveite a situação de crise do capital e de forma organizada apresente como alternativa o seu projeto de classe». Por que, como justamente añade, «nós não somos partidários de que o capital por si só cairá, se quedará, morrerá, nós somos partidários de que é necessário derrubar o sistema do capital, é necessária uma revolução, é necessária uma guerra contra o capital contra a burguesia»
Esto se resume una preocupación manifestada claramente por un compañero del NDIE2: «por parte de los jóvenes para nosotros el futuro nos es incierto debido al hecho de que encontramos una decadencia del capital y debido a la sobreproducción lo que ha producido el deterioro en masa del planeta. Entonces se despierta una inquietud dentro de las juventudes en buscar un futuro, algo que garantice nuestra vida como tal, como seres humanos»
Para ver cómo está y hacia donde va la lucha de clases: « Nós não analisamos a luta de classes sem manejar o conceito de situação revolucionária, ainda que venhamos aprofundar teoricamente este conceito depois. Ao analisar uma luta de classes estamos utilizando o conceito de estado. Em que situação esta o estado atual, como responde o movimento operário. Ao utilizar a luta de classes trabalhamos com a perspectiva de organização para os trabalhadores neste momento. Então, quando se está discutindo o tema de retomada da luta de classes necessariamente há que ter como referência conceitual estes elementos». (OPOP).
Esta preocupación por darse un método para evaluar la situación de la lucha de clases e intervenir en ella es muy importante. Por dos razones: 1ª para evitar ir a remolque de los altos y bajos por los que inevitablemente atraviesa la lucha de clases; 2ª y, más importante aún, porque el capitalismo no caerá como fruta madura de la crisis. Un compañero de Anarres3 insiste en la misma idea al criticar «como se existisse uma possibilidade da queda automática do capitalismo»
Esta preocupación por el método fue igualmente resaltada por la CCI: «Los compañeros dicen que los conceptos de situación revolucionaria, consejos obreros, partido etc., son necesarios para la comprensión de la dinámica de la lucha de clases. Para nosotros la lucha obrera no es una lucha inmediata, no es una lucha determinada únicamente por motivos coyunturales. La lucha obrera no es una respuesta mecánica a las condiciones objetivas. Las luchas obreras, su conciencia, están determinadas por la perspectiva del futuro, es decir que efectivamente la perspectiva revolucionaria, la situación revolucionaria, es un patrón de medida para ver la situación actual, para saber los pasos que tenemos que dar. La perspectiva de los consejos obreros es una brújula para orientarnos ante las luchas actuales, para comprender el camino hacia ellos. Y lo mismo respecto a la cuestión del partido, es un elemento que orienta la actividad actual de las minorías revolucionarias.».
Ahora bien, la CCI planteó la necesidad de ser más concretos: «¿Simplemente la cuestión sería que la situación objetiva plantea una situación revolucionaria y el problema sería cómo podemos llenar el hueco entre la situación objetiva y la situación revolucionaria?. Referente a la cuestión de los consejos obreros, Para nosotros en este momento de la evolución histórica creemos que no se plantea la cuestión de los consejos obreros. Como perspectiva, como elemento de reflexión, como orientación si. Intentando ponernos en la mente de los camaradas y arriesgándonos a interpretarlos mal, pero bueno para eso está el debate, para que los camaradas nos corrijan, ¿los camaradas creen que la cuestión actual es la propaganda de los consejos obreros como un elemento que irá haciendo camino hasta que se acaben formando?. Es una posible hipótesis. Otra hipótesis es ¿formando toda una cadena de formas intermedias, de las cuales OPOP seria uno de los eslabones de esa cadena, formando organizaciones que estén orientadas en la perspectiva de la forma consejos, de esa manera podremos ir avanzando hacia la formación final de los consejos obreros?»
Un compañero de OPOP se hizo eco de estas preguntas explicitando más detalladamente la visión con la que OPOP intenta abordar la evolución de la lucha de clases: « a tarefa de um revolucionário é sim a construção da revolução», lo que significa «construir os meios, as organizações, é estar inserido dentro da luta de classes».
Partiendo de esta premisa general aclara que la crisis como elemento objetivo, « pode levar a uma situação revolucionária. Nós não estamos dizendo que nós estamos nela, mas ela pode trazer num curto prazo uma situação que nós a caracterizamos como situação revolucionária».
Pero, aparte de la situación objetiva «A situação revolucionária para nós tem que ter um outro elemento. A classe trabalhadora tem que estar em movimento. Pra ela, a classe trabalhadora, estar em movimento, na nossa compreensão, precisa de formas de organização que interaja com ela, façam um interação, para que impulsione e crie condições para que se faça a revolução».
La creación de esas condiciones exige de los revolucionarios «trabalhar com os trabalhadores avançados, trabalhar com os trabalhadores avançados dentro das fábricas, dentro dos bancos, dentro das empresas, dentro dos bairros, do ponto de vista de que, se não tiver um trabalho fundamentado numa teoria, para nós, esse trabalho pode ser perdido».
Todo esto en vista a la constitución del partido ya que, en opinión del compañero, « nós queremos criar um vínculo entre os trabalhadores avançados e a vanguarda revolucionária. Por que daí para nós vai existir a possibilidade de se criar o partido».
El compañero estima que OPOP aporta « uma forma de organização para abrigar o trabalhador avançado que nós queremos tirar dos sindicatos, das mãos do sindicalismo, dos partidos da esquerda do capital. Por que nós queremos dar condições para o trabalhador pra ele se educar e criar essa tal conciencia».
La intervención del compañero de OPOP motivó la siguiente reflexión de un compañero del NDIE «La crisis económica es un gran catalizador, es como cuando uno tiene una olla con agua y le pone fuego a las papas para que se cocinen, y si uno le pone más fuego se cocinarán más rápido pero otros elementos para que se cocinen las papas, agua y los condimentos, etc. De eso se trata creo yo, de eso se trata nuestra presencia aquí. Si nosotros en el debate vamos a ir homogeneizando criterios fundamentales para poder intervenir de forma acertada y coordinada a nivel mundial vamos a acelerar un buen caldo y las papas se cocinarán de forma debida»
También, una compañera simpatizante de la CCI en Brasil hizo la siguiente petición de esclarecimiento: « Es preciso que ustedes digan claramente que papel tienen los revolucionarios para desarrollar los elementos de una situación revolucionaria. Entonces, en esta discusión que estamos llevando todo el día, hay que decir: Bueno, el desarrollo de la lucha de clases está en tal punto. Que para que podamos establecer una mayor concientización de la clase y por tanto aumentar su homogeneidad es preciso que se actúe así»., a lo que un compañero de OPOP respondió: «Nossa visão é a seguinte, não temos condições de hegemonizar todo mundo. Por que iríamos cair naquilo que Gramsci coloca que teríamos de conscientizar todo mundo para ter uma revolução, com isso praticamente sairíamos de uma análise materialista, marxista e cairíamos no idealismo. Assim a propaganda revolucionária precede, não para abarcar todo mundo, mas pelo menos uma parte da classe trabalhadora tenha consciência e volume para fazer uma revolução»
Respecto a la cuestión de las organizaciones que integrarían a trabajadores avanzados propuesta por OPOP, la misma compañera formula la siguiente objeción: «cuando ustedes hablan, por ejemplo del carácter de OPOP, a mi me parece que hay una cosa no muy clara: si es un agrupamiento de vanguardia o es un agrupamiento para comenzar a atraer a los otros que se despiertan a la lucha y para formarlos, pero ¿quienes forman a quienes?»
Un compañero de la CCI resumió los puntos de convergencia y de divergencia:
«Lo que compartimos es la necesidad de la revolución, la necesidad del partido, la necesidad de los consejos obreros, y también si es necesario repetir que Lenin y todo su compromiso militante y su visión es parte de nuestras referencias. Y en este sentido es importante cuando se habla de Lenin y de esta época, ver realmente lo que pasó, y por ejemplo es un error pensar que para analizar, examinar, el avance de la situación hacia la revolución que Lenin habría considerado solamente la situación en Rusia, eso no es justo, siempre consideraba la situación a nivel mundial»
«En este marco pensamos necesario delimitar rápidamente por ejemplo lo que depende de los revolucionarios y lo que no depende de ellos. Lo que depende de los revolucionarios es acelerar la conciencia en la clase y trabajar por su unificación internacional. Pienso que a este nivel estamos todos de acuerdo. Pero eso quiere decir que el trabajo teórico es un aspecto esencial de la función de los revolucionarios»
«Cuando se comprende lo que está en juego entonces sabemos lo que debemos decir. Es mucho más fácil y se puede intervenir de manera eficaz. Porque el trabajo teórico es un aspecto fundamental del trabajo de los revolucionarios. Lo que no depende de ellos es construir de manera voluntarista el partido, construir los consejos obreros. Lo que es solamente la obra misma de la clase solo puede hacerlo lo clase misma»
El compañero planteó dos cuestiones suscitadas por las intervenciones de OPOP:
«El compañero en su intervención dijo que en América Latina muchas luchas fueron derrotadas desviadas hacia el parlamento, por ejemplo, eso es justo y lo compartimos, pero ha añadido que si hubiera habido un partido revolucionario eso no se habría producido. La cuestión es ¿por qué no había un partido revolucionario? ¿Las condiciones estaban maduras para que hubiera un partido revolucionario?. Otra cuestión, si hemos entendido bien al compañero de OPOP, ¿OPOP piensa que es importante fundar, constituir, los consejos obreros antes que la lucha los segregue?. Si la respuesta es antes que la lucha misma los segregue, en ese caso es una visión peligrosa porque sería querer crear nuevos sindicatos bajo el nombre de consejos obreros. Y en ese caso los consejos obreros seria solamente una fórmula sin contenido»
La discusión hizo una evaluación muy realista de la situación actual de la lucha de clases. Consideró diferentes experiencias concretas: Grecia 2008, Guadalupe 2009, Egipto y Perú 2007, el movimiento de estudiantes en Francia 2006 etc., pero al mismo tiempo reconoció los límites y dificultades de las luchas actuales. Como señaló un compañero de Anarres «a ideologia do aclassismo, individualismo, do seguidismo, apoliticismo por assim dizer se estabeleceram no proletariado e muito pior depois de 1989 do mito do fim do socialismo, isso repercutiu de uma forma muito nefasta na classe trabalhadora e isso acaba fortalecendo as medidas de austeridade do capital, isso acaba fortalecendo os elementos mistificadores suas frações de direita ou de esquerda»
Del mismo modo, «pensamos que la lucha del proletariado por desarrollar una autentica autonomía frente a los sindicatos, frente a la política de la burguesía, está en sus primeros pasos; es decir todavía aunque existe desconfianza hacia los sindicatos no hay que confundir la desconfianza con la superación de los sindicatos. En estos momentos estamos en un desarrollo de iniciativas obreras que pueden desbordar puntualmente a los sindicatos en el planteamiento de cuestiones como la solidaridad, la unidad, lo que lleva en germen una puesta en cuestión de los sindicatos, pero no vemos –y eso sería otro tema de debate- que haya ya una superación de los sindicatos.» (CCI).
Ante las dudas sobre la capacidad de la clase obrera para hacer frente a la gravedad de la situación, otro compañero de la CCI planteó unas reflexiones: « Todos estamos de acuerdo que hay una pauperización cada vez más terrible para la clase obrera, hay centenas de miles de despidos, y en este contexto varias veces en las intervenciones surgió una cuestión que puede ir acompañada de una duda sobre la clase, a saber, ¿porqué en ciertos momentos los obreros no reaccionan, o si reaccionan porque no lo hacen a la altura de los ataques?», a lo que respondió:
«De un lado, como se dijo esta mañana, el infierno es vivido por el proletariado pero a la vez hay otra cuestión para el proletariado que es ¿hay o no otra perspectiva?. Las minorías obreras que se plantean esta cuestión a menudo se la plantean con un cierto temor. Las cosas son tan enormes, los problemas son tan enormes, la tarea para cambiar eso es tan enorme, que se llega a la conclusión de que sería necesario pero ¿es posible?. Y, a menudo hay una tendencia a decir, no, no es posible. Seria necesario pero no es posible. Pero ¿Cómo la clase va a ir hasta descubrir que esta perspectiva no solamente es necesaria sino que es posible?. Para eso la clase necesita desarrollar sus luchas hasta luchas masivas. Desarrollando lucha masivas hará la experiencia de su propia fuerza, y solamente con esta experiencia podrá decirse poco a poco: si es posible y somos capaces»
Un jalón en la dinámica hacia luchas masivas es el desarrollo de su simultaneidad y coincidencia internacional cuestión planteada por un compañero de Perú simpatizante de la CCI: «El segundo elemento que también se ha señalado en las intervenciones que me han antecedido tiene que ver con la, diríamos, coincidencia internacional de luchas a nivel mundial. Entre estas se ha señalado el año 2007/2008. En el documento que sirvió de base para la presentación de este punto hay un breve recuento de ello. Mi pregunta o mi intervención es bastante concreta ¿Por qué no nos hemos ceñido a ese punto?, ¿Por qué no hemos estado discutiendo desde primeras horas de la mañana solo en relación la situación actual de la lucha de clases internacional?. Un elemento lo ha señalado el camarada que me precedió. A veces las circunstancias nacionales, locales, o de cada grupo o de cada individuo simpatizante puede limitar la apreciación que este individuo o este grupo tenga de todo un contexto internacional y dado una persona que provenga de un lugar en que no sea notoria la presencia de luchas masivas de trabajadores puede tener la impresión de que ello no está sucediendo realmente. Pero esas circunstancias se suscitan porque se pierde esa visión internacional. Efectivamente hay circunstancias en otros lugares del mundo que pueden hacernos reconocer que el aumento de luchas a nivel internacional de trabajadores en un hecho»
En el camino hacia esas luchas masivas juega un papel central la entrada en lucha de la juventud obrera y estudiantil (futuros trabajadores en su gran mayoría), lo cual ha sido claramente puesto de manifiesto por las experiencias de Francia (2006) y Grecia (2008): «Então, a juventude está mostrando a cara, ela está indo para a rua. Isso pra mim, pra fazer um gancho e finalizar de fato, pra mim é uma demonstração de que, por exemplo, num encontro deste daqui, onde temos jovens, nós temos jovens, felizmente nós estamos com jovens aqui e com certeza estes jovens querem construir um futuro de uma forma muito diferente, porque nem a forma como nós vivemos até agora, está garantida para a juventude e os gregos que invadiram sede de sindicatos que não apoiaram o seu movimento, estão nos dando o exemplo, eles não querem esse futuro, eles não querem o futuro que o capitalismo esta reservando a eles, e como a juventude também não quer e para tanto, e para tanto temos que criar organizações para que de fato a gente transforme, tenha condições de transformar esse futuro que está reservado. E isso para ser feito tem que ser no presente e tem que ser com o jovem» (OPOP).
Otro factor de avance de las luchas obreras es la politización como planteó un compañero de LECO4 «Cualquier lucha económica es una lucha política. En este momento el proletariado por más que pelee por un salario, por una cuestión de mejoría inmediata, es una lucha política que va a motivar que estas avancen y aumenten ese contenido político y que lo encaminen a una perspectiva revolucionaria, que lo encaminen a una extensión. Rosa Luxemburgo menciona que la huelga de masas que se dieron en Rusia para los acontecimientos de 1905 a 1917 empezaron por reivindicaciones meramente económicas, por sectores muy aislados inicialmente pero con una posición de clase no de sector aislado, por una pequeña conquista pero de clase, que iba a permitir desarrollar nuevas herramientas, nuevas fuerzas de la misma clase para impulsar la huelga de masas, para impulsar la insurrección, la revolución. Por eso es importante no diferenciar la lucha económica y la lucha política como independientes sino interrelacionarlo»
También, un compañero de Anarres insistió en la misma necesidad denunciando concretamente la mistificación de la izquerda del capital: «a esquerda do capital faz e sua influência dentro das lutas, eles fazem uma separação entre o econômico e o histórico social, como se fossem instâncias separadas, apartadas, instâncias autônomas»
En su intervención, el NDIRD plantea que: «las minorías internacionalistas, los revolucionarios, los que nos reivindicamos de la emancipación de la clase humana, no hemos logrado capitalizar es decir, transformar o traducir el descontento que hay en la clase obrera a volcarlo ese descontento hacia una lucha de la clase obrera, o sea no hemos logrado transformar el descontento que hay contra el sistema capitalista para incrementar el nivel de conciencia de clase».
¿Estamos en una situación donde las minorías revolucionarias han alcanzado tal influencia? A esto responde una intervención de un compañero de la CCI:
«¿Qué influencia tienen hoy las minorías internacionalistas en el conjunto de la clase?, ¿a que influencia pueden aspirar de manera realista en el periodo que viene y como pueden avanzar en la ampliación, en la profundización de esa influencia?.
En nuestra opinión, la influencia todavía es minoritaria. La influencia que tenemos no llega por el momento al conjunto de la clase, sino que llega fundamentalmente a minorías de la clase. Ahora bien, a esas minorías hoy se las ve mucho más amplias, y se ve que tienen –y esto es muy importante- una dimensión mundial. Es decir, incluso vemos que hasta en China parece que hay balbuceos de minorías que se plantean cuestiones internacionalistas.. Hubo una gira de unas chicas de Hong Kong planteando cuestiones de la clase obrera, cuestiones genuinas, y de hecho hemos publicado en español el debate que tuvieron con nuestros camaradas alemanes. Esta dimensión mundial, planetaria, de pequeñas minorías que se plantean cuestiones internacionalistas es poco si se le mira como haciendo una fotografía, pero es un paso de gigante si se le mira en dinámica, en perspectiva, y tendríamos que valorarlo y ver como lo amplificamos.
¿Podemos plantearnos realistamente una influencia ya ante el conjunto de la clase?. Creemos que todavía va a ser muy puntual y creemos que el desarrollo, la lucha por esa influencia se hará en una confrontación muy ardua con, en particular, la extrema izquierda del capital. De ahí la importancia de que este encuentro, por ejemplo, sea capaz de desarrollar unas posiciones, que seguro tenemos en común, que nos diferencien claramente de la extrema izquierda del capital, es decir de su problemática tipo Siglo XXI, nacionalista, capitalista de estado, etc.»
Los compañeros de Anarres dan una respuesta realista pero que en el momento actual es la que más nos hace avanzar hacia el futuro: «a situação econômica e social e isso impõe também a unificação de nossas lutas, impõe a unificação das intervenções dos revolucionários, eu creio Grupo Anarres também, encontros como esses reafirmam a necessidade de colaboração internacional ...a troca de correspondência, informes, material de intervenções conjuntas, isso é muito importante, pois é um passo na unidade da nossa classe contra essa unidade da burguesa»
Se trata de buscar intervenciones unitarias siempre que sea posible para que ante luchas de la clase obrera o ante situaciones políticas, económicas o sociales significativas, se haga oír como una sola voz la posición de los revolucionarios internacionalistas.
Los compañeros de OPOP plantean otro problema importante: «Para nosotros es un encuentro que trata de un problemática de aislamiento de las fuerzas revolucionarias en un momento de crisis muy fuerte, tal vez la mayor crisis que el capital haya vivido hasta el momento. Por lo tanto para nosotros el significado mayor de este encuentro es intentar romper -con un gran esfuerzo- este aislamiento de lo que quedó de las fuerzas revolucionarias».
El aislamiento es el problema más grave. El capital reina por la división y el aislamiento de los obreros y las fuerzas revolucionarias no pueden andar aisladas y divididas. Nuestra época presenta una situación contradictoria: por un lado, una toma de conciencia relativamente clara sobre las mistificaciones de este sistema y sobre la necesidad de cambiarlo pero al mismo tiempo una enorme falta de confianza de la clase en si misma, una enorme desconfianza y dificultad para la solidaridad en sus filas lo que es igualmente consecuencia de un proceso de dislocación de las relaciones sociales con sus enormes secuelas de atomización, individualismo, competencia exacerbada, mentalidad del “todos contra todos” y “cada cual a la suya”. Todo ello atiza el aislamiento y la dispersión de las fuerzas revolucionarias.
Es cierto que existe una tendencia hacia el encuentro, la colaboración y el debate común entre las minorías revolucionarias que está segregando la clase. Pero es igualmente cierto comprender que el proceso es lento y se tropieza a cada paso con notables dificultades.
Los revolucionarios hemos de aprender a trabajar conjuntamente conviviendo con las divergencias las cuales no nos deben impedir colaborar y estar unidos. Hemos de analizar y comprender las divergencias dentro del contexto histórico.
¿Cómo comprender las divergencias en la presente coyuntura histórica?
Se precisa una visión positiva de las divergencias. Esta no nace del voluntarismo sino de la comprensión del proceso de toma de conciencia que sigue una vía compleja y contradictoria en la que el debate juega un papel fundamental.
Cuando en el movimiento proletario hay una tendencia ascendente hacia la claridad y la mayor precisión, amplitud y delimitación de sus posiciones, la expresión de divergencias permite reconocer las cuestiones que están confusas o los obstáculos a la clarificación, pero igualmente facilita descubrir problemas nuevos o enfoques diferentes.
El error es según Hegel un jalón en el camino hacia la verdad. Marx y Engels hicieron suyo este axioma y nunca vieron los errores como algo forzosamente negativo. El error que se manifiesta en el ascenso a la claridad, que es reconocido y superado en una síntesis superior, es una fuente formidable de cohesión y reforzamiento de la convicción.
«La razón de este encuentro –que comenzó a trabajarse hace más de un año- es precisamente dar un marco para que los diferentes compañeros y grupos aislados en diferentes países de América Latina pudiéramos conocernos mutuamente y, como ha dicho el saludo de OPOP, establecer lazos de solidaridad, empatía, capacidad de escucharnos mutuamente, de comprendernos, fraternidad… que nos permitan ir superando el aislamiento en el que cada cual estamos en nuestro respectivo país» (CCI).
Surgió una discusión muy interesante sobre el Estado que tuvo dos vertientes:
Una intervención de un compañero del NDIRD planteó que: «El mundo de hoy se define, en la lucha de clases, en el problema del Estado (…) Hablamos muchas veces del misticismo del Estado y parece que es tan fuerte el misticismo que parece como que el Estado es Zeus, que es intocable. Cuando precisamente es el instrumento que utiliza la burguesía para reprimir a la clase obrera. Y estas luchas deben darse en el marco precisamente de la destrucción de ese Estado por una sola clase oprimida. Es tan terrible la situación que cierta sociología latinoamericana que inclusive ha llegado a la República Dominicana hay una situación que han utilizado inclusive para que la clase obrera no reaccione ante este Dios llamado Estado, que han estado planteando el Estado como una mano de derecha y el Estado con una mano de izquierda. O sea, el Estado golpea por aquí con su mano derecha pero también tiene una mano izquierda que resuelve los problemas de la gente, que resuelve problemas de hospitales, problemas de escuelas. Hasta eso ha llegado el problema del misticismo. Es imposible desligar la lucha de clases y la lucha por la conquista y destrucción del Estado»
En la misma orientación un compañero de Anarres denuncia como inevitablemente en muchas luchas «inclusive de oposição afirmando que, não,não devemos radicalizar, não devemos destruir o estado, o estado deve ser conquistado»
El proletariado tiene que superar el peso de una visión del Estado como órgano neutral por encima de las clases o como una especie de órgano “dual” que tendría una función negativa de estar al servicio de la clase dominante y otra positiva de organización de servicios sociales, de defensa de los más desfavorecidos. Finalmente está la visión del Estado como una especie de instrumento técnico que se podría utilizar a conveniencia y que, por tanto, también podría emplearse como palanca para la liberación de las clases explotadas.
Los mitos del “socialismo del siglo XXI” descansan sobre esa triple visión errónea De ahí la importancia del tema planteado por el compañero y la necesidad de nuestra intervención destacando:
1º Que el Estado actual es en todos los países órgano de la clase dominante burguesa y no puede ser de otra manera
2º Que el Estado no tiene un carácter “dual” sino que en sus actividades aparentemente más “favorables” a los explotados y oprimidos (asistencia, protección, servicios básicos, justicia etc.) actúa para el mantenimiento y consolidación de la explotación.
3º Que el Estado no es una mera herramienta sino que está impregnado de arriba abajo en todas sus reglas de funcionamiento, en su configuración y dinámica, por la defensa y conservación de la sociedad de clases.
Es importante pues, tener como premisa que el Estado es el órgano de la clase dominante y que su principal preocupación es defender la dominación del capital, todo lo cual nos permite hacernos las preguntas adecuadas: «¿Cómo interviene el Estado contra la lucha de la clase obrera?, ¿Qué armas está desarrollando?, ¿Qué efecto tienen esas armas sobre la lucha de clases?» (CCI).
La experiencia histórica de la clase obrera nos muestra la intervención activa del Estado contra la lucha y la conciencia obrera utilizando diferentes instrumentos como lo muestra de manera muy clara para el caso de Brasil esta intervención de los compañeros de Anarres: «a CUT foi financiada pelo sindicato americano CIOSL, pelo sindicato alemão IGmetal, o sindicato da Dinamarca, Will Brandt, um grande aliado de Lula, Lech Valessa igualmente, ao mesmo tempo Fidel Castro emprestou seu apoio ao lulismo»
El proletariado no realiza el esfuerzo de organización de su lucha, de desarrollo de su combatividad, su solidaridad y su conciencia, aislándose en una fortaleza propia donde no puede penetrar la influencia exterior. Muy al contrario lo hace a campo abierto sometido a todas las influencias de la clase dominante y sufriendo el sabotaje activo de los órganos del Estado, un sabotaje que recurre a todos los medios empezando por una represión inmisericorde pero es preciso comprender que el principal medio es el político. Esto queda claramente ilustrado por la intervención de los compañeros de Anarres sacando lecciones de cómo la dictadura militar brasileña ante el desarrollo de las luchas obreras promovió unas estructuras políticas y sindicales democráticas capaces de sabotear el movimiento ascendente del proletariado:
«Com a radicalização desses movimentos que se alastraram para outras regiões do Brasil, surgiu a necessidade da burguesia, reconhecida pelo general Golberi do Couto Silva, ideólogo da ditadura militar inclusive de uma nova força política que tivesse a capacidade de ser um diafragma entre a luta proletária e a sua colonização democrática para a reconfiguração do Estado Brasileiro então já nos anos 80 a burguesia brasileira tem a preocupação de um regime de transição que segundo os militares e também a oposição democrática consentida na época o MDB hoje o PMDB principal partido de apoio a lula no congresso, a necessidade de uma transição lenta, gradual e segura ou seja uma transição que sufocasse a luta de classe garantindo uma reconfiguração democrática do estado brasileiro, o PT teve um papel fundamental com a destruição da autonomia proletária desse período, nesse período por exemplo apareceram, emergiram estruturas híbridas as comissões de fábrica, que eram em parte atreladas aos sindicatos porém nos anos 68/69 foram essas comissões, que na época Lula como líder do sindicato chegou até a realizar a elogio da ação dessas comissões.,Matar-lhes, quando a CUT é formada entre 82 e 83 ele irá afirmar que as comissões de fábrica são paralelismo e quem representa os trabalhadores é o sindicato e que as comissões de fábrica deveriam ser extintas, não devem existir comissões de fábrica e então inicia-se um período de cooptação das estruturas, também eram estruturas híbridas porque em algumas empresas a extrema esquerda do capital na época do PT radicalizava com os sindicatos algumas delas, embora sempre realizavam acordos às escondidas com os patrões então os patrões muitas vezes preferiram apoiar e incentivar o aparecimento de algumas comissões de fábrica para que pudessem também manipular a luta fabril nesses dois aspectos tanto o PT como o sindicato CUT destruindo a autonomia proletária como, as manobras sobre as comissões de fábrica por parte da própria burguesia explicitamente formam ingredientes fundamentais para o surgimento do PT o PT desde que foi criado sempre teve um discurso eleitoral o discurso legalista, o discurso da transição democrática , inspirado na social-democracia alemã»
«Otro punto al que quiero referirme es la cuestión del carácter del estado obrero. Hay que también hacer un poco énfasis porque nosotros queremos desarrollar un estado del proletariado pero no como un estado como tal, que es la diferencia fundamental con el trotskismo u otras corrientes que hablan del estado (…) No es un estado que sirva para el proletariado. El estado del proletariado es un estado que se contradice a si mismo como decía Engels, no que se mantiene, que busca permanentemente atacar, socavar sus propias bases para no llegarse a necesitar, para aguantar su propia extinción, para que la clase obrera logre desarrollar sus propias fuerzas y no necesite de la intervención, que la dictadura del proletariado es ese proceso y no en el que el partido toma posesión sino en el que las masas empiezan a madurar en un proceso en el que no van a poder volver atrás hasta llegar un momento en que el estado desaparece no por una declaración de un partido, ni por una declaración de una asamblea sino porque ya no funciona, porque ya no existe, porque agotó toda su función que sería el paso al comunismo que es nuestro objetivo fundamental» (LECO).
Es muy importante que se plantee la cuestión del Estado del periodo de transición del capitalismo al comunismo. La perspectiva, el futuro, orienta la acción presente de las organizaciones proletarias. Eso es un axioma fundamental.
Cabe destacar 2 ideas importantes:
1ª La necesidad de rechazar las visiones del Estado desarrolladas por el trotskismo y por el estalinismo
2ª La cuestión crucial de que el Estado que surge en el periodo de transición entre el capitalismo y el comunismo es un Estado en vías de extinción y que por tanto ya no es un estado como tal.
Es de la mayor importancia dejar clara la cuestión del Estado. Hay que evitar una visión del mismo demasiado simplista como pareció desprenderse de la intervención de un miembro del NDIRD: «En cuanto al estado obrero. El estado obrero per se no existe. No puede existir en la nueva sociedad, en la comunidad comunista, porque el estado es la negación del socialismo. El estado es el instrumento de explotación de una clase por otra. Esa cuestión del estado obrero fue una de las armas contra la clase obrera que el trotskismo llevó, una supuesta defensa de un tal estado obrero. ¿Qué estado obrero ni estado obrero?. El estado es un órgano de opresión. Y el obrero está contra la opresión».
Una cosa es la visión del trotskismo degenerado y otra muy diferente es la dificultad que tuvieron los revolucionarios en 1917-23 para abordar la cuestión del Estado. Existía la ilusión de un “Estado proletario” utilizado en la lucha de clases contra una burguesía que era muy potente a escala mundial. Hubo una dificultad para profundizar en las reflexiones que Marx y Engels habían penetrantemente sacado a la luz de la Comuna parisina y que Lenin vuelve a retomar en El Estado y la Revolución.
Es necesario tomar conciencia que el Estado es inevitable en la transición del capitalismo al comunismo. Sin embargo, es una herencia de las sociedades de clase y como tal es una traba y un peligro para la marcha hacia el comunismo. De ahí que sea necesaria una independencia del proletariado frente a él y desde esa posición de independencia una postura de vigilancia, de irlo golpeando, desmontándolo progresivamente, hasta su completa extinción en consonancia con el avance hacia la plena implantación del comunismo.
Por ello vale la pena plantearse la cuestión de si el término “Estado Obrero” es apropiado. Todas las clases revolucionarias de la historia se plantearon en el pasado el reforzamiento y el perfeccionamiento de la maquinaria estatal, precisamente porque eran clases explotadoras que aspiraban a erigirse en la nueva clase dominante.
En cambio, el proletariado es la primera clase revolucionaria de la historia que no puede desarrollar su marcha hacia el comunismo “reforzando y perfeccionando la máquina estatal” sino, al contrario, debilitando y desmontando dicha máquina.
El proletariado no aspira a consolidarse como clase dominante sino a la abolición de todas las clases. El periodo de transición del capitalismo al comunismo es el periodo donde el proletariado es todavía la clase dominante pero utiliza esa posición no para diferenciarse y fraguarse privilegios frente a las otras clases sino al contrario para integrarlas, disolverlas en su seno, incorporarlas a un trabajo colectivo y asociado, unirlas al proceso de construcción de la comunidad humana mundial.
También, otra cuestión que debemos plantearnos es que la dictadura del proletariado, concentrada en el poder mundial de los Consejos Obreros, debe preservar su independencia frente al Estado del periodo de transición, debe ser precisamente ella quien dirija el proceso de extinción del Estado. Si la dictadura del proletariado se confunde con ese Estado puede acabar siendo prisionera de sus funciones necesariamente conservadoras y verse golpeada por sus estigmas inevitablemente vinculados a una sociedad de clases.